Desde el año pasado las cooperativas de viviendas están entrando con fuerza en el mercado inmobiliario protagonizando algunas de las operaciones urbanísticas más importantes en los centros neurálgicos de las principales ciudades españolas.

Sin duda Madrid destaca de largo en este tipo de acciones inmobiliarias. Sirva de ejemplo la adquisición por parte de la Cooperativa Aparcamiento Hilarión Eslava 41 de los terrenos que poseía el Ministerio de Defensa junto a Moncloa (c/ calle Hilarión Eslava) y cuyo destino será la construcción de un parking subterráneo.

Pero la de los terrenos de la Moncloa no es la primera vez en la que una cooperativa y el Ministerio de Defensa llegan a un acuerdo. Unos meses atrás este ministerio adjudico a la gestora de cooperativas Domo -para la cooperativa de Residencial Maravillas- el codiciado solar ubicado en la madrileña calle de Raimundo Fernández-Villaverde, a escasos 500 metros del Paseo de la Castellana, tras celebrarse la subasta de la mencionada parcela.

También el suelo que albergaba las antiguas cocheras de Metro de Madrid frente a las instalaciones deportivas del Canal de Isabel II verá levantar grandes edificios de pisos. Un terreno igualmente ubicado en una zona privilegiada de la capital y adquirido por la cooperativa Residencial Metropolitan.

Para los próximos meses se esperan más ventas de grandes solares en el centro de Madrid. Así, el Ministerio de Exteriores prepara el traspaso de un terreno situado en la calle de Padre Damián con 15.092 metros cuadrados de superficie y capacidad para albergar hasta 250 viviendas. También en esta ocasión hay cooperativas interesadas en la operación.

En estos casos los cooperativistas han optado por proyectos que les permitirán disfrutar de viviendas con una ubicación, características y precios impensables incluso en plena crisis y para vivienda de segunda mano. Cifras y proyectos que antes de la crisis sólo eran capaces de mover las grandes inmobiliarias especializadas en el sector residencial. El estallido de la burbuja inmobiliaria ha abierto el camino a cooperativas capaces de promover en pleno centro de Madrid, uno de los mercados más caros de España junto a Barcelona y San Sebastián, con pisos más baratos pero situados en las zonas más céntricas de la capital, que hace unos años sólo podían promover las grandes inmobiliarias.